Civil, Herencias

La cautela socini en un testamento, ¿en qué consiste?

Cautela socini

La cautela socini, también denominada cláusula socini o cautela sociniana, es un mecanismo que se utiliza con relativa frecuencia en los testamentos para establecer una condición a la herencia.

Se utiliza cuando el testador establece una condición a los herederos forzosos para poder obtener una porción de la herencia superior a la que les corresponde por ley.

El diccionario panhispánico del español jurídico ofrece la siguiente definición:

Facultad que se concede al testador de establecer disposiciones testamentarias que graven la legítima, y que favorecen al legitimario únicamente en el caso de que acepte el gravamen o limitación impuesto sobre la legítima.

Diccionario panhispánico del español jurídico

¿En qué consiste el establecimiento de la cláusula socini en un testamento?

Como comentábamos anteriormente, esta cláusula se utiliza cuando el testador establece una condición a los herederos forzosos para que estos puedan obtener una porción de la herencia superior a la que les corresponde por ley.

Por lo tanto, estos herederos tendrán la opción de mejorar su cuota de legítima si cumplen las condiciones del testador, pero si incumplen o rechazan esa cláusula y deciden impugnar el testamento les pertenecerá solo lo que establece la ley (correspondiente a la legítima estricta).

¿Cuándo es habitual utilizar la cautela socini?

Algunos casos habituales en los que suelen establecerse este tipo de cláusulas son:

¿Es legal la cautela socini?

Esta cláusula testamentaria supone cierta polémica debido a que no está permitido gravar o comprometer la legítima de los herederos.

Sin embargo, el Tribunal Supremo no la considera una cláusula ilícita debido a que el testador ofrece una condición que puede ser aceptada o rechazada por el heredero, no es una obligación.

En todo caso es importante tener en cuenta que el incumplimiento por parte de alguno de los herederos de la condición establecida por el testador no puede dar lugar nunca a su desheredación, solo a reducir la porción de la herencia a recibir hasta un mínimo de la legítima.