Civil

Las funciones del curador en la curatela

Curador

El curador, en el ámbito del derecho civil, es una figura encargada de representar a una persona sometida a curatela.

Tanto los menores de edad como los incapacitados judicialmente tienen ciertas limitaciones en el tráfico jurídico. Para proteger sus intereses existen agentes como este.

Un individuo sometido a curatela necesitará la participación de su curador para realizar ciertos procedimientos.

A diferencia del tutor, que sustituye al tutelado en determinados negocios jurídicos, el curador no realiza una labor sustitutiva sino que complementa la capacidad de obrar del sometido a curatela, autorizándole para realizar determinados actos.

¿Qué funciones desempeña el curador?

El curador se encarga de complementar la capacidad de aquella persona sujeta a curatela en actos jurídicos donde no pueda ser autosuficiente.

Las personas sujetas a curatela se enumeran en el artículo 286 del Código Civil:

  • Emancipados cuyos padres fallecieron o quedaron impedidos.
  • Mayorores de edad.
  • Los declarados pródigos.

Este punto se complementa con el artículo 288 del Código Civil, donde se fija que la función del curador es intervenir en los actos que los menores o pródigos no puedan realizar por sí mismos.

¿Cuáles son estos actos?

  1. Los menores emancipados no pueden realizar sin consentimiento de sus padres o, a falta de ambos, sin el de su curador los siguientes puntos, tal y como dispone el artículo 323 del Código Civil.
    1. Tomar dinero a préstamo.
    2. Gravar o enajenar bienes inmuebles y establecimientos mercantiles o industriales u objetos de extraordinario valor.
  2. Los pródigos no podrán realizar de forma autónoma aquellos actos jurídicos estipulados en la sentencia.

En definitiva, el curador asiste y protege al sujeto a curatela, controlando y complementando su capacidad en los actos donde no pueda desenvolverse de forma independiente.

No obstante, el curador carece de iniciativa para actuar y se limitará a seguir las peticiones del sometido.

¿Qué no puede hacer un curador?

A pesar de que es una figura complementaria, el curador tiene una serie de limitaciones a la hora de maniobrar y se le prohíbe:

  • En actos a título gratuito, recibir liberalidades del sometido.
  • En actos a título oneroso, adquirir o transmitirle bienes, así como autorizar actos en los que intervenga como parte el mismo curador y surja un conflicto de intereses.