Un delito es una infracción penal que va en contra al ordenamiento jurídico de la sociedad y será castigada con la correspondiente pena o sanción. De acuerdo con el Código Penal, son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley.
Son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley.
Características de un delito
Los delitos son comportamientos contrarios a la ley que merecen un castigo o pena. Así, se caracterizan principalmente por ser:
- Culpables y contrarios al derecho.
- Acciones antijurídicas y tipificadas en la ley.
- Sancionados penalmente.
Cuando la conducta o infracción no es lo suficientemente grave como para ser un delito, se denomina delito leve (antes de la reforma del Código Penal en 2015 se denominaban faltas y estaban tipificadas de forma separada en la ley).
Es importante recalcar que solo pueden ser catalogadas como delictivas aquellas conductas tipificadas por la ley, que en el caso de España implica que deben estar recogidas en el Código Penal. Es decir, todas aquellas conductas no reflejadas explícitamente en el Código Penal, por muy cuestionables que resulten, no pueden ser consideradas delito.
Clasificación de los delitos
Existen varias clasificaciones de los tipos de delitos.
En primer lugar, se pueden clasificar los delitos según la forma de la acción que ha causado el delito se puede distinguir entre delito por comisión (actos delictivos realizados por un individuo) y delito por omisión (la infracción consiste en no hacer lo que está ordenado por ley).
Por otro lado, en función del modo de culpabilidad se puede diferenciar entre delitos dolosos (realizados de forma consciente queriendo provocar el resultado dañoso) y delitos culposos o imprudentes (no se pretende el resultado dañoso pero tampoco se evita).
Por último, según su perseguibilidad y posible eficacia de perdón pueden existir delitos públicos, semipúblicos y delitos privados.
- Públicos: se persiguen de oficio y no tienen perdón.
- Semipúblicos: han de ser denunciados por uno de los afectados o su representante legal y pueden tener un perdón eficaz.
- Privados: solo son perseguibles a iniciativa del ofendido o su representante legal.
Prescripción de un delito
La prescripción de un delito consiste en la extinción de la responsabilidad penal por el transcurso de un tiempo razonable desde que fue cometido. No existe un plazo único para la prescripción de un delito, y depende de las penas máximas previstas para cada tipo de delito. De igual modo, también existen una serie de delitos sujetos al principio de imprescriptibilidad penal y que no prescribirán en ningún caso.