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Infracciones urbanísticas: ¿cómo enfrentarlas?

Infracciones urbanísticas

Si un inspector, o cualquiera de tus vecinos, interpone una denuncia por una infracción urbanística que has cometido, serán muchos los aspectos que debes tener en cuenta.

Una infracción urbanística puede afectar a la legalidad de tu vivienda, a tus impuestos, así como tener que asumir grandes multas. A continuación, te contamos qué infracciones son las más habituales y cómo hacer frente a la situación.

Las infracciones urbanísticas más frecuentes

Uno de los casos más habituales de infracciones urbanísticas son las edificaciones levantadas en suelo rústico y sin licencia, o bien, las viviendas con más metros cuadrados de los que constan en las escrituras.

En los últimos años, los Ayuntamientos han aumentado los medios de vigilancia para evitar y denunciar estas infracciones a través de las nuevas tecnologías (como drones) con el objetivo de proteger el medio ambiente y la recaudación de impuestos.

Asimismo, existen otros motivos que suelen ser también frecuentes en las denuncias sobre infracciones urbanísticas. Los cerramientos de terrazas en bloques de pisos realizados sin la licencia municipal que corresponde, o las piscinas o similares construcciones sin declarar que afecta al IBI, son algunas de las razones que también son habituales.

Las sanciones de las infracciones urbanísticas

Una vez que el Ayuntamiento ha descubierto la irregularidad es muy importante legalizar las obras. Sin embargo, si la edificación fuera en contra de la norma urbanística, no sería posible legalizarla y se podría llegar a decretar la demolición.

Las sanciones por infracciones urbanísticas, independientemente del proceso de legalización, pueden llegar a suponer un importe muy elevado e incluso la totalidad del valor de lo construido.

En cualquier caso, la persona que posea una propiedad ilegal por alguna infracción urbanística se enfrenta a un proceso complejo en el que hay que tener muy en cuenta aspectos como el tipo de edificación, el tipo de suelo o el tiempo de construcción para intentar restablecer la legalidad urbanística.