Penal, Procesal

Juicio rápido

Juicio rápido

El juicio rápido es un procedimiento penal abreviado que permite el tratamiento simplificado de delitos de determinadas características. Fue creado en el año 2002 a partir de una reforma parcial de la Ley de Enjuiciamiento Criminal con el objetivo de agilizar los trámites y obtener un enjuiciamiento más rápido y sencillo, evitando la acumulación de causas en los juzgados. Sin embargo, no todos los delitos pueden ser objeto de este tratamiento. Aunque los plazos son más cortos, esto no implica menor gravedad del delito cometido ni sus consecuencias.

Tipos de delitos pueden tratarse con juicio rápido

Los delitos que pueden obtener un juicio rápido son:

Además, deben tener estas características:

  • Que sean castigados con pena de prisión no superior a 5 años o 10 años si no es privativa de la libertad.
  • El procedimiento debe haber sido iniciado por una actuación policial.
  • El delincuente debe haber sido detenido en flagrancia, puesto a disposición judicial o citado por la Policía para comparecer ante un juzgado en calidad de denunciado.

Desarrollo del procedimiento de juicio rápido

El proceso se inicia a partir de una acción de la Policía Judicial en base a lo establecido por la Ley de Enjuiciamiento Criminal sobre actuaciones en el procedimiento abreviado.

Atraviesa cuatro fases o etapas:

  • Apertura de diligencias.
  • Instrucción.
  • Juicio oral.
  • Sentencia.

Fase de apertura de diligencias

La policía judicial debe realizar una serie de diligencias en forma obligatoria en el tiempo imprescindible. El delincuente puede quedar detenido o en libertad.

En primer lugar, debe dar a conocer el hecho inmediatamente al juzgado de guardia y al Ministerio Fiscal. Si el delincuente fue detenido, es llevado ante este juzgado para la celebración del juicio rápido. En otro caso, quedará citado para presentarse ante el juzgado, en tres, cinco o siete días.

También deberá practicar las pericias y recabar los informes que correspondan, dejando debida constancia de las investigaciones, y citar a las partes ante el juzgado de guardia para lo cual fijará el día y hora de comparecencia. Algunas de estas actuaciones incluso pueden realizarse en forma oral dada la urgencia, sin perjuicio de que se dejen las constancias pertinentes.

Las actuaciones judiciales se diligencian a través del procedimiento de Diligencias Urgentes en el juzgado de guardia.

Fase de instrucción

Se desarrolla en el juzgado de guardia. En esta etapa se pueden solicitar medidas cautelares, conseguir el sobreseimiento o admitir la culpabilidad con lo cual se llega a un acuerdo que permite la reducción en un tercio de la pena propuesta por el fiscal.

Fase de juicio oral

Se llega a esta etapa si no existe la posibilidad de un acuerdo. En el plazo de 15 días el acusado es citado por el Juzgado en lo Penal correspondiente para dar inicio al juicio oral, más un plazo de tres días para el dictado de la sentencia.

Fase de sentencia

Es la determinación del juez en base a las constancias y declaraciones. Puede ser recurrida en el plazo de 5 días.

Modalidades del juicio rápido

El enjuiciamiento rápido puede realizarse bajo diferentes modalidades:

  • Sin conformidad. El presunto autor del hecho no se declara culpable y prefiere seguir con el juicio, se realiza una instrucción y se deriva al juzgado competente.
  • Con conformidad. En este caso se llega a un acuerdo, el delincuente se declara culpable y se le ofrece una reducción de un tercio de la condena.
  • Juicio rápido tras las diligencias previas, transformando las diligencias previas en urgentes.
  • Juicio rápido por delito leve. 

Se debe tener en cuenta que la brevedad de los plazos del juicio rápido no implica que sea menos importante que un juicio tradicional o las penalidades sean menos gravosas.

De hecho, las consecuencias obvias del juicio rápido son la condena y la constancia de antecedentes penales en el caso de comprobarse la culpabilidad del acusado.

Derechos y deberes de las víctimas

La víctima tiene los siguientes deberes y derechos:

Deberes

  • Personarse cuando sea citada para declarar en la comisaría o el juzgado tantas veces como sea llamada. Si se niega y su presencia es necesaria, puede ser obligada a comparecer conducida por la fuerza pública.
  • Permanecer localizable para las citaciones urgentes.

Derechos

  • A ser parte en el procedimiento y designar abogado y procurador.
  • Ser informada de sus derechos por escrito.
  • Contar con un abogado de oficio y asistencia jurídica gratuita si cumple con los requisitos económicos para ello.
  • Informarse de las actuaciones y pedir la realización de diligencias que convengan a su situación.
  • Reclamar una indemnización por los daños ocasionados por el delito. Este es uno de sus derechos más importantes.
  • Ser informada sobre las medidas de asistencia a la víctima.

Exclusiones del juicio rápido

Algunos delitos, aunque reúnan ciertas características de los que pueden ser objeto de juicio rápido, no pueden ser incluidos en esta categoría.

Están excluidos del procedimiento de juicio rápido:

  • Delitos que requieran una investigación policial o judicial compleja o lenta. El artículo 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal expresa que los juicios rápidos se limitan a delitos flagrantes en los cuales haya actuado la policía, y su instrucción sea presumiblemente sencilla.
  • Delitos conectados con otros que no puedan ser objeto de enjuiciamiento rápido.
  • Delitos en los que se haya decretado el secreto de las actuaciones y los delitos conexos.