Procesal

¿Qué es un recurso de casación ante el Tribunal Supremo?

Recurso de casación

El recurso de casación en un proceso penal es un tipo de recurso extraordinario que se debe presentar ante el Tribunal Supremo para solicitar la impugnación contra una sentencia judicial.

Se encuentra regulado en los artículos 847 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim).

¿Por qué razones se puede interponer un recurso de casación?

Los motivos por los que se puede solicitar la impugnación de una sentencia a través de un recurso de casación son los siguientes:

  • La resolución contiene una interpretación o una aplicación incorrecta de la Ley.
  • El procedimiento en que se ha dictado la resolución no ha cumplido con las formalidad legales.

Características del recurso de casación en el proceso penal

Un recurso de casación se caracteriza principalmente por los siguientes aspectos:

  • Se trata de un recurso de carácter extraordinario (no es una segunda instancia como en el caso del recurso de apelación).
  • El recurso debe tener interés casacional.
  • El objetivo de este recurso extraordinario es proteger el interés y la aplicación de la ley.
  • A través de este recurso, el Tribunal Supremo examina la aplicación del derecho que han hecho otros tribunales inferiores.
  • Tiene efecto suspensivo y devolutivo.
  • Los sujetos legitimados para interponer este recurso son el Ministerios Fiscal, las partes del proceso, las personas que resulten condenadas por la sentencia y sus herederos.

Fases del recurso de casación

Se puede decir que el recurso de casación penal consta de 4 fases:

  1. Preparación. La preparación del recurso por escrito ante el mismo Tribunal que dictó la resolución judicial que se desea recurrir en un plazo de 5 días desde la última notificación de la sentencia.
  2. Interposición. La interposición y la formalización ante el Tribunal Supremo en un plazo de 15 días (plazo previsto para el Tribunal de la península) desde el emplazamiento.
  3. Sustanciación del recurso.
  4. Decisión. La decisión tomada por el Tribunal Supremo será definitiva e irrecurrible.